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EL OFICIO DE ASESOR POLÍTICO

18. 05. 22
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Estrategia del líder desde las técnicas del marketing político

Dr. Andrés Cascio. Psicólogo Social. Experto en Comunicación y Director del Máster en Liderazgo y Comunicación Política de la Universidad de Barcelona

El asesor político es un experto de la estrategia y activa, mediante sus conocimientos, la praxis del representante político. Es un técnico independiente, que no necesariamente pertenece a una organización política determinada. Su trabajo es asesorar, debido a que “el político” no es un especialista en todos los campos y tampoco en el quehacer de la praxis política. Y es por eso que tiene la necesidad de contar con orientación en muy diversas materias: ciencias políticas, sociología, psicología política, comunicación, marketing, demoscopia y telegenia.

El consultor político suele destacar en las campañas electorales o en los  procesos que pueden conducir a asumir la posición política a un determinado candidato, su labor es necesaria durante el desarrollo de todo el proceso de estrategia, es decir, durante el acontecer diario y habitual del ejercicio de la política (antes de llegar al cargo y durante el ejercicio del cargo).

Para el líder, la estrategia, la respuesta y la reacción frente a todas y cada una de las circunstancias a las que debe enfrentarse como candidato, así como su conducta, es estructurada con ayuda del asesor. Es el asesor quien dibuja con su estrategia la manera de pensar y la posición del líder frente a cada coyuntura y las problemáticas habituales.

El asesor es una persona que se alimenta del conocimiento del pasado, interpreta correctamente, de acuerdo con las herramientas necesarias, las tendencias del presente. Mira hacia el futuro para describir y presentar sus propuestas, junto a directrices en busca de la victoria electoral. Analiza a los oponentes para determinar cuándo y cómo es necesario actuar. En este sentido, puede anticiparse a las contingencias y acciones de los oponentes. 

Su trabajo es discreto y se desenvuelve en la órbita del político, pero es quien maneja y hace manejar las herramientas imprescindibles para alcanzar a su público objetivo. Es un profesional que se apoya en un conocimiento académico y ha desarrollado sus habilidades técnicas a partir del trabajo en marketing y en psicosociología. Por supuesto, no puede prescindir del conocimiento acuñado por los activistas, los militantes y los políticos que han existido anteriormente.

La historia da cuenta del éxito y de los fracasos de algunos líderes políticos, sea cual sea su ideología, que aportan un conocimiento valioso a través de las experiencias.

Hace algún tiempo, una militante política, que procede de la Universidad, me dijo que no quería mezclar la academia con el accionar de la política. Esto es un gran error, ya que la academia puede aportar el conocimiento y las técnicas más estudiadas, pero no se puede prescindir de la experiencia. Es por ello que la formación de un Asesor Político se organiza a partir de distintas fuentes  y disciplinas: de las técnicas y las teorías que sostienen a la política, pero debe atender también a la experiencia acumulada por tantos políticos que han dejado su aporte y su rastro.

El elector elige una persona para solucionar sus problemas y resolver sus necesidades, conforme a su manera de pensar, por consiguiente, el votante elige no sólo ideas, también a las personas para ponerlas en práctica.

El comportamiento del político, la oportunidad de su respuesta, la forma, el cómo y el cuándo, son elementos indispensables para el ejercicio del Liderazgo.

Un buen líder político es aquél que tienes buenas habilidades comunicadoras, pero que conoce las oportunidades y el formato adecuado para su utilización. El marketing y el liderazgo político forman parte de un todo, necesario para la praxis.

Puede que alguien pueda pensar que en otros tiempos no se tenía necesidad de aplicar las técnicas del marketing, sin embargo, estrategas como Napoleón, Lenin o Carl von Clausewitz, fueron excelentes especialistas en el mercado político de su tiempo y sabían muy bien como manejar las herramientas del momento, aún sin definirlo como marketing.

Otros despreciaron su utilidad, sin embargo, podemos estudiar el impacto en el “mercado político” de líderes como Gandhi, Gorbachov o Churchill.

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